Recicladores de La Chimba: El Trabajo y la Enseñanza del Reciclaje
Hoy en día estamos en la incertidumbre: qué será de nosotros si lo que sabemos hacer es reciclar: aprendimos a trabajar en esto y nos sentimos orgullosos de hacer esto. Como dice el dicho, “pastelero a sus pasteles”. Por Roberto Trujillo
Con la iniciación de la ciudad en los comienzos del 1860 aproximadamente, se dio inicio a los basurales en la ciudad. Llego el primer trabajador de este basural, y empezó el trabajo del reciclaje. Lo que la empresa minera requería y el primer producto reciclado fue la chatarra, para luego hacer la comercialización del producto.
Es en aquella oportunidad que se da el comienzo a un trabajo en los basurales y dando el comienzo al reciclaje, claro que en esos años eran dos o tres las cosas que se reciclaban, tales como la chatarra, el trapo y los huesos. Desde entonces hemos tenido un crecimiento de un 60%. de los trabajadores y se han ido cambiando los basurales, con el crecimiento de las ciudades.
En el año 1980 el basural fue trasladado al sector de la quebrada de la Chimba, y con el llegó una pequeña modernización, que fue el cierre perimetral y las persona encargadas del manejo de éste y la empresa que haría el tapado de la basura. Nosotros seguimos trabajando en aquel lugar. A este terreno le dieron una vida útil de 20 años y llevamos 30 años trabajando: el reciclador ha cumplido una función loable al reciclar el material, disminuyendo la cantidad de basura y permitiendo que tenga una mayor vida útil. Este trabajo ha sido fundamental, ya que si no hubiera sido por nosotros, el basural hubiera colapsado hace muchos años atrás. Ello demuestra el terreno estéril que aun queda aproximadamente de 2000 a 3000 metros cúbicos con una vida útil aun de 20 años más de vida.
Lo malo fue que este recinto no fue trabajado como debía haberse hecho, ya que se trabajo sin drenaje, sin vías de evacuación de gases y para colmo sin un ingeniero de prevención de riesgos, para que enseñe a hacer un trabajo con implementación, señalética de caminos adecuada. Tampoco se contaba con un ingeniero en obras civiles que trabajara en terreno, para ver, estudiar y calcular las dimensiones de los fosos y las tortas: se hizo un trabajo sin tomar en conciencia el daño al medio ambiente. A nuestra manera, nosotros los recicladores cumplimos la función de los ingenieros. Nosotros cuidamos la seguridad alertando a los choferes como botar y como ir botando en la noche y en el día. Aquí es cuando nos preguntamos cuanta plata se ahorro el municipio y el gobierno regional sin contar con esta personas, es aquí donde nos preguntamos que seguridad nos piden si la seguridad la pusimos nosotros (parte por casa).
Hace cuatro años que llegó un ingeniero en prevención de riesgo y un ayudante, el que se preocupa de calcular la capa de tapado de la basura, dejando las demás funciones sin cumplir.
Lamentablemente tuvimos un accidente con un compañero. Sentimos mucho su muerte y esto nos motivó a trabajar con más cuidado con los camiones y a buscar los mecanismos para encontrar una solución a nuestro problemas: tener un trabajo digno con más seguridad de nuestras parte, sin causar daño, sin tener que recurrir a una actitud rebelde. Todo al contrario, hemos creado una mesa de dialogo con el municipio, cuando estaba el anterior edil comunal. Una mesa de dialogo que fue quebrada por la Seremia de Salud. Seguimos luchando y dialogando con la actual edil, con el apoyo de los dirigentes del Movimiento Nacional de Recicladores y AVINA. Sin embargo seguimos sin tener nada claro; seguimos esperando los borradores de una planta piloto para ordenar nuestro trabajo. Han pasado cinco meses de retraso, sin ninguna explicación. Seguimos en espera de una solución concreta que nos de seguridad laboral, que nos permita seguir aportando a la recuperación de más de 22 toneladas diarias de residuos, que sin nuestro trabajo, se perderían.
Hoy en día estamos en la incertidumbre: qué será de nosotros si lo que sabemos hacer es reciclar: aprendimos a trabajar en esto y nos sentimos orgullosos de hacer esto. Como dice el dicho, “pastelero a sus pasteles”.
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Nuestro sindicato no tiene patrón, tampoco tenemos un contrato. Todo lo hacemos particularmente. Y generamos nuestros propios ingresos por nuestro trabajo, a través de la venta del material reciclable. No pedimos caridad, porque somos trabajadores independientes. Pedimos que nos dejen seguir en nuestro trabajo, en mejores condiciones y estamos dispuestos a mejorar; tomamos la iniciativa de convocar al Municipio, la CONAMA y la SEREMIA de Salud para generar una solución de común acuerdo.
Mucho de nosotros no tiene estudios formales o un título. Hoy en día se necesita esto hasta para barrer una plaza, un mall o una empresa: pero de qué sirve ser un profesional si no hay un trato digno con personas tan dignas como los profesionales, pero que han tenido menos oportunidades o sus propias oportunidades las construyó donde nadie quiere estar: en los residuos. Con los niveles de desempleo, cuánto joven se ve en la obligación de delinquir para sobrevivir en una sociedad que cada día los desprecia.
Cambiemos la cultura de nuestra cuidad, demostremos que sí podemos hacer las cosas bien, proyectemos el bicentenario demostrando capacidad de entendimiento político y diálogo social Demostremos que se pueden realizar las obras.
Esa obra es la que nosotros pedimos, una inversión pública para nuestro trabajo, y así formar aquí en Antofagasta la primera planta de reciclaje con personas que separan el material reciclable por oficio. Tanto nosotros como los ejecutivos de las grandes empresas somos útiles para nuestra sociedad: el papel que este ejecutivo bota le sirve a la sociedad: nosotros lo recuperamos para que ese ejecutivo lo vuelva a usar en su oficina. Y esta tarea nos da el sustento diario para nosotros y nuestras familias.
Es aquí donde nosotros pedimos de todo corazón a las autoridades sin excepción a los organismos municipales de gobierno y regionales, las empresas privadas, a los señores diputados y senadores, periodistas de radio, televisión y prensa escrita de nuestra región y al poblador de distintos sectores: cada uno de ustedes cumple un rol fundamental en la cadena del reciclaje. Es nuestro propósito buscar las herramientas, los recursos y las oportunidades para demostrarles a ustedes cuanto queremos nuestro trabajo, cuanto amamos nuestra fuente laboral. Y agradecemos a ustedes por darnos una oportunidad de surgir en nuestro propio trabajo, con mejores soluciones, más adecuadas a los tiempos que vivimos.
Buscamos ese apoyo que necesitamos por nuestras familias, hijos, nietos, que seguirán con esta empresa que dejo aquel pionero en el trabajo de reciclar, al cual le debemos la oportunidad de realizar este trabajo con mucha dignidad y cariño por nosotros y por nuestra sociedad.
A todos ustedes muchas gracias
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