Hay que tenderle una mano a nuestra "Mano del Desierto"
Una escultura que sin duda se ha convertido en un símbolo de Antofagasta. La "Mano del Desierto" visitada por centenares de turistas y curiosos recibió nuevamente una "mano de gato" en los tradicionales operativos que realiza la Corporación ProA para mantener la obra en buenas condiciones.
Rayados, hoyos y mucha basura, es la consecuencia de las visitas que hacen los turistas a este monumento, que por la lejanía con la ciudad, recibe dos veces al añoa los entusiastas voluntarios de ProA que realizan diversas obras de mantención a la Mano del Desierto.
Pese a estos problemas, el autor de esta obra, Mario Irarrazabal, no se hace mala sangre y se toma con humor los daños que produce la gente a esta escultura. "Algunos están cargados a la minería y otros a la literatura, seguramente la gente quiere saber que hay en el interior de la mano y por eso hace hoyos. Yo me lo tomo con humor y no hay que hacerse mala sangre, en Punta del Este también han hecho agujeros enormes en la estructura, pero siempre las cosas hay que mantenerlas y ese es el objetivo de este operativo de limpieza".
El artista señala que lo importante es que la Mano del Desierto está al alcanza de toda la gente, y que sufra rayados y otras alteraciones, es señal que la gente la está visitando. "Acá paran las familias, camiones y se toman fotos para el recuerdo. Nadie pregunta si es una obra de arte, la gente no se complica porque la mano es un elemento que todos tenemos muy cerca y es tan simbólica", afirma.
Origen de la Mano del Desierto
Aprovechando su visita al lugar, Mario Irarrazabal reveló detalles inéditos acerca el origen y significado de la Mano del Desierto. Según el artista la mayoría de las esculturas que se hacen son de origen gubernamental que homenajean algún héroe o algún hecho.
"Mucha gente hubiese querido o le hubiera hecho más sentido que esta mano sea un homenaje a los mineros que trabajan en el desierto, pero yo quería que fuera un símbolo lo más abierto posible y entonces por eso esta obra no tiene ningún título, y si uno quiere ver algo de esta escultura yo diría que representa la relación entre el hombre y el universo, pero lo que me interesa es que cada persona la vea a su manera", explica el artista.
Entre las interpreataciones más extrañas que le ha tocado escuchar acerca de la Mano del Desierto, Irarrazabal cuenta que una vez vio como una mamá le explicaba a sus hijos que la Mano era un homenaje a todos los que murieron en el Aluvión de Antofagasta de 1991. "Yo quedé paralizado, no reaccioné pero demuestra de cómo se va nutriendo la leyenda respecto a estos símbolos", finaliza.
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Me gustaría agradecer a don
Me gustaría agradecer a don Mario Irarrázabal por el aporte que ha hecho con esta obra a la ciudad y a nuestra gente. Muchas gracias don Mario.