En el Día Internacional: La mujer en la Independencia de Chile

En el día internacional de la mujer repasamos un poco de historia, con el papel que les tocó en la Independencia de Chile. Por Luis Felipe Caneo
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08 de Marzo, 2010 01:03


*El papel de la mujer jugado durante nuestra independencia ha sido relegado a un segundo plano por la historia, concentrada más en los grandes próceres que en otros aspectos como el día a día de los seres humanos de aquella época. Por Luis Felipe Caneo.

La Independencia de Chile no sólo se concretó gracias al esfuerzo y sacrificio de los combatientes y políticos de la época sino, también, a la acción de unos seres los cuales se transformaron , en muchas ocasiones, en el sostén de los hogares ante la ausencia masculina o apoyaron a quienes partían a la guerra, incentivándolos a veces y en otros curando a los heridos .Son las mujeres, las cuales cumplieron un importante papel en el período ya reseñado, una realidad no siempre reconocida dado a la perspectiva aplicada en la construcción del discurso histórico en el país, donde priman los postulados de la Escuela de Rankel la que considera los aspectos diplomáticos, políticos y bélicos dignos de ser estudiados.

En este Día Internacional de La Mujer queremos, en el año del Bicentenario, hablar de aquellas esposas, madres, hijas y hermanas que también sufrieron las consecuencias de la guerra, con su ambiente de muerte, penurias, soledad y pobreza en un país con una población mayoritariamente femenina, de acuerdo al Censo de 1813, del cual un grupo importante abrazaba la causa patriota.
El comienzo del proceso...
La Independencia de Chile se generó a partir de los acontecimientos producidos por la detención del soberano Fernando VII en España, por parte de Napoleón Bonaparte, en su afán de dominio del Viejo Continente, poniendo a su hermano José al frente de la Monarquía Peninsular. Hechos que fueron repudiados por los habitantes del lugar, los cuales rechazaban ser gobernados por un extranjero, dado a lo anterior se organizan en Juntas de Gobierno, pues, según ellos, el poder ante la ausencia real regresa al pueblo, quienes deben autogobernarse. Ésta situación fue imitida por las demás colonias americanas, entre ellas Chile.
El proceso de Independencia se dividió, en el caso del país, en tres épocas: Patria Vieja 81810-1814), Reconquista Española (1814-1817) y Patria Nueva 81817-1823).Tiempos en los cuales distintas mujeres se destacaron por su labor de apoyo a la empresa ya reseñada.
Patria Vieja

Aquí están los primeros intentos de independencia, con la realización de la Primera Junta Nacional de Gobierno el 18 de Septiembre de 1810. Es importante señalar que no se declaró la independencia ese día sino simplemente se establece un gobierno provisorio ante los sucesos acontecidoes en España, el cual se mantiene leal a Fernando VII, pero, al mismo tiempo, comienzan a introducirse las reformas anheladas por los criollos, expresada en la inaguración de un Congreso Nacional o de la " Aurora de Chile".Es por eso que se dice , con respecto a la junta, que hizo un proceso de tradición y reforma.

Durante la Patria Vieja sobresale una mujer, hermana de uno de los responsables de la Independencia, José Miguel, su nombre es Javiera Carrera. Hija de Don Ignacio de la Carrera, la cual tuvo un importante rol en aquellos años al diseñar la primera bandera patria y apoyar a sus hermanos en sus acciones. Una mujer que ante la posibilidad de un gobierno realista abandona Chile con el fin de radicarse, en una primera instancia, en Mendoza y luego en Buenos Aires, en la casa del sacerdote Bartolomé Tollo, antiguo amigo de la familia. Un viaje llevado a cabo sin su marido, Pedro Díaz de Valdés se queda en Santiago, cuando Javiera tenía treinta y tres años, edad que la pilla desemparada y sola, con la angustia por la persecución de sus hermanos.


Las mujeres, en lo general, en las ciudades se transportaban en coches o sillas de mano. Si se trataba de viajes largos, lo solían realizar montadas a caballo a la usanza medieval. Otra de las características de ellas es que en las cartas suelen mezclar lo privado con lo público, como lo grafica una correspondencia de una amiga a otra, escrita el 31 de Diciembre de 1803. En ella le habla de pescados, terneras y otras carnes, de ahí le informa de la celebración de las fiestas en la ciudad para finalizar con la frase: "Son las novedades que ofrece nuestro Chile (Nota de la Redacción: se refiere a Santiago ) por ahora".

En cuanto a los hijos, a diferencia de la actualidad, tenían 8.3 hijos versus el 1.9 de hoy. Cabe señalar que muchos de los recién nacidos, fallecían producto del precario sistema de salud existente.


La admiración y preocupación por las féminas se obsserva, también, en Bernardo Ohiggins Riquelme.Una semana antes del Desastre de Rancagua, el chillanejo escribe a las autoridades: "Si los apuros de la Nación no son tantos... deberé a V.E el favor se sirva mandar se entregue a mi señora madre doña Isabel el importe que se me adeuda; pero ... si se perjudicase la Tesorería pública, no quiero que con alivio mío carezcan los ejércitos del principal móvil de la... conservación de la patria".Una batalla que significó la derrota patriota y el fin de la Patria Vieja, hecho que obligó a cruzar la Cordillera, acompañadas de políticos y combatientes, a tres mujeres destacadas: Mercedes Fontecilla, recién casada con José Miguel Carrera; Javiera Carrera y Ana María Cotapos.La Reconquistaba arribaba a escena.


La Reconquista

Luego del fracaso en Rancagua, los patriotas debieron huir al otro lado de la Cordillera y los peninsulares, por su parte, retomaron el control del país. Años donde las persecuciones a quienes abrazaron la causa libertaria eran pan de cada día, las mujeres no se libran de los padecimientos.


Muchos patriotas fueron desterrados a la Isla de Juan Fernández, uno de ellos, Juan Egaña, escribió los sentimientos que le afloraron al ser detenido por las fuerzas realistas, momento en el cual se preocupó por la situación de sus hijas: "Llegó el momento en que era preciso dejar la prisión para recogerse.Su dolor y la opresión de mi alma anunciaban que era la última despedida (...).Al final les dije con resolución: marchad, amadas prendas de mi corazón: si algo sucede, os faltará un padre, pero os queda un Dios. os veréis pobres y humilladas, pero os dejó honor y virtud.Con esto las conduje hasta la puerta, donde viendo que a pesar de sus esfuerzos rompían el torrente de llanto que habían querido contener...", señala Egaña en "El chileno consolado en los presidios".Aquí queda en evidencia la preocupación de un padre por la reputación y futuro de sus hijas.


Una niña patriota, por otra parte, se vio afectada por una decisión de San Bruno: "A una niña patriota que desde el balcón le tiró una cáscara de melón en su cabeza, San Bruno le hizo cortar el cabello al rape y pasearla por la plaza en ese estado.Tanto sufrimiento hizo morir a la joven de consunción" (Longeville Vowel, Memorias de un oficial inglés).


En muchas ocasiones, producto del exilio, gran cantidad de mujeres debieron tomar las riendas del hogar y, a la vez, luchar por la libertad de sus maridos. Teresa Larraín es un ejemplo de ello, angustiada por el destierro de su esposo, Agustín de Eyzaguirre, a Juan Fernández recurre a una serie de personeros para traerlo de vuelta, lograr su libertad. En una primera instancia, habla con el Agente de la Corte, Manuel Antonio de Echeverría, donde le reitera que la actuación de su marido tenía como único norte el cuidado del Reino hasta el regreso de Fernando VII y le hace ver que en el proceso el acusado no había tenido oportunidad de defenderse; posteriormente le envía una carta al Virrey del Perú, Fernando de Abascla, la cual dice: "Mi corazón se halla penetrado de un vivo sentimiento al ver la desgraciada situación de mi marido, don Agustín de Eyzaguirre.


El día 7 de noviembre último se le sacó de su cama, donde se hallaba postrado de una fiebre catarra y por orden de este gobierno se puso en la Guardia de Prevención de un cuartel" y agrega "Sólo al referir estos hechos se renueva de tal suerte el dolor que me ha causado, que mis ojos se sienten inundados de lágrimas".Deberá esperar tres años para reencontrarse con de Eyzaguirre.


Javiera Carrera, de la cual hablamos en párrafos anteriores, también sufre, aunque no se encuentra en Chile. Su pesar es de dolor por la lejanía de la tierra que la vió nacer, además de su melancolía por los familiares que se quedaron en Chile.Una carta , del año 1822, enviada a su hijo Pío, grafica lo anterior: "... y admite sin displicencias las quejas y el más puro amor de tu amante y triste madre que suspira incensantemente por estrecharte en sus brazos".


Los chilenos en Argentina, con la ayuda de San Martín, preparan El Ejército Libertador de Los Andes con el propósito de concretar la independencia de América de la Corona Española.Una iniciativa que tuvo su primer triunfo en la Batalla de Chacabuco, el 12 de Febrero de 1817, poniendo fin a la Reconquista y dando comienzo a la Patria Nueva.

Patria Nueva


Una época que se destaca por el comienzo de la organización republicana en Chile como nación independiente.Luego de la victoria en Chacabuco, Ohiggins asume como Director Supremo y declara oficialmente la Independencia de Chile el 12 de Febrero de 1818 en la ciudad de Talca, en la hoy Región del Maule. Un sueño que empezó a gestarse a fines del siglo XVIII y principios del XIX era una realidad, pero un hecho amenazó con borrar todas las ilusiones, el Desastre de Cancha Rayada, una derrota chilena que obligó a reaccionar rápido para no perder lo realizado, cuestión no sucedida finalmente con el triunfo en la Batalla de Maipú, el 5 de Abril de 1818, esto confirma la Independencia del país.


Fue después del Desastre de Cancha Rayada, que una mujer se destacó por su valentía y entrega a la causa patriota. Paula Jaraqueda es su nombre, nació en el año 1768 y sus padres fueron Domingo de Jaraquemada y Cecilia de Alquízar. Desde Talca, las tropas chilenas, derrotadas, debían pasar por Paine, donde se encontraba una hacienda de propiedad de Paula: ella organizó a todos los trabajadores del lugar, los cuales, dirigidos por su hijo, se pusieran al servicio de San Martín, si así lo estimaba conveniente, además de ofrecerle ropa y comida para los ejércitos. Su casa se convirtió en un centro de operaciones de los chilenos.Un día, una patrulla realista fue hasta el lugar y le pidió las llaves de la bodega para revisar su interior, petición a la que se negó Paula, por lo que el oficial ordenó prenderle fuego al inmueble, Ante eso la propietaria fue y prendió ella mismo fuego.


También, tuvo otros enfrentamientos con los españoles. "La Paulita Jaraquemada dice lo que les dijo a los soldados españoles sobre el niño Manuel Francisco Montt (Nota de la Redacción: alude a uno de los refugiados que tenía en su hacienda de Paine): aquí les tengo uno que sabrá más tarde engrandecer la libertad....Esta niña tan valerosa tuvo mucho que sufrir y sus quebrantos no la amortiguaron", esto es parte de una carta que Adriana Montt escribe su hijo José María León en 1826.


No sólo en el bando patriota las mujeres viven una difícil situación, también, en los realistas, Josefa Dumont es un caso al respecto. Ella es nuera de don Mateo de Toro y Zambrano, con formación en España , cercana a la corte de Carlos IV y, por cierto, seguidora de la causa realista, algo que la obliga a adaptarse cuando en 1817 asuma Bernardo Ohiggins como Director Supremo de Chile: su marido, José Gregorio de Toro, era la persona que recibiría el mayorazgo Toro-Zambrano, mas muere en 1816; su hijo Manuel es el siguiente en la sucesión, pero muere en Cancha Rayada. Entonces, la hija de Josefa y José Gregorio es la heredera de los títulos y fortunas, situación que cambia con el arribo del chillanejo al poder, la madre teme por la integridad de la herencia.Una de las medidas para evitar lo anterior, es arrendar al Estado la estancia de "La Compañia" (uno de los tantos bienes del Mayorazgo)con el fin de asegurarla y evitar con eso la pérdida.


Pese a que la decisión de suprimir totalmente los mayorazgos tardó en concretarse, el embargo a los bienes de los Toro-Zambrano continuaba, es decir, seguía siendo la dueña de la fortuna, pero sin posibilidad de gozar de ella. Una medida que podía ser abolida, a juicio de Josefa, si se congraciaba con el poder central, es por eso que ofreció la mano de su hija a algún pretendiente de alta alcurnia, pero debía ser adepto a Ohiggins. El primer seleccionado es Ramón Freire, más tarde Director Supremo entre los años 1823 y 1826, quien demuestra gran interés en llevar a cabo el matrimonio, sin embargo las relaciones entre los dos hombres de la Patria Nueva se enfrían, por lo que ya no encaja en el perfil.

Surgen dos nuevos candidatos: Manuel Bulnes y Juan de Dios Correa de Saa- éste es sobrino del abogado de nuestra protagonista, Carlos Correa de Saa-, ambos han participado en batallas y , además, son vistos con buenos ojos desde el gobierno. Nicolasa, no hay certeza de eso, se enamora del segundo, integrante de la guardia de Ohiggins, con quien se casa. La idea había resultado, pues al poco tiempo el embargo a los bienes se levanta.

Éstas son algunas de las historias de las mujeres durante la Independencia, historias de esfuerzos y sacrificios que valieron la pena, pues el sueño de una nación independiente se logró hace ya 200 años. Son las precursoras de las féminas actuales que luchan día a día para poder cumplir sus sueños personales, ejerciendo una importante labor en los distintos ámbitos de la vida, la cual muchas veces no es reconocida, especialmente las que son dueñas de casa.Son las mujeres de ayer y hoy de nuestro Chile.


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Muchas mujeres de nuestra

Muchas mujeres de nuestra tierra han sido olvidadas porque la historia la escribió un hombre. Si, Javiera Carrera, Guacolda, Inez, y tantas otras anónimas que su nombre se olvido valdrían para recordar no este día sólo, sino siempre, como un homenaje a aquellas que con su ejemplo valeroso y llenas de amor por la tierra supieron hacer frente los retos a los que se vieron enfrentadas, casi sin más recursos, que su sola valía y fuerza de corazón.
Vivan todas ellas en nuestros corazones cada día porque ser chilenas y recordarlo no es solo historia, es mucho más que eso!
A todas las muejeres de mi tierra, una abrazo fuerte y fuerza a todas ellas!

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