Terremoto en Chile: entre el dolor y la ira

Y volvieron los tanques y las metralletas a mancillar el paisaje sureño, como en tiempos de dictadura. Y volvieron también las amenazas cuando lo principal pasó a ser la seguridad y el orden público. Por Tito Tricot
Imagen de Corresponsales El Nortero
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08 de Marzo, 2010 00:03

De pronto, sin aviso alguno, rugió la tierra con tal furia que huyeron despavoridos los pocos ángeles azules que aún merodeaban la noche en busca de algún amor incauto.

Y se nos cayó el cielo a pedazos en una lluvia interminables de polvo, vidrio y abisal oscuridad. Entonces nos golpeó sin misericordia la  inconmensurable fragilidad de la vida y se nos alborotó la garganta de atávico espanto. 

 Nadie puede describir con precisión aquellos momentos interminables cuando el tiempo se detuvo en medio del ensordecedor ruido y de nuestra  abrumadora angustia. Cada golpe, cada caída, cada explosión, cada minuto nos apretaba más el corazón mientras sólo susurrábamos o gritábamos para que se detuviera la tierra, la madre tierra.

Sólo un momento para recuperar el aliento perdido entre las penumbras del peor terremoto en la historia de Chile. Y faltaba aún la furia del mar que en pocos minutos arrasó con poblados enteros sembrando el dolor y el miedo.

Pero pronto ese dolor se transformó en ira, pues la Armada de Chile, arrogante y obtusa, había declarado categóricamente que no había posibilidad alguna de maremoto en nuestro país.

Y lo mismo señaló el gobierno, entonces mucha gente que había huido a los cerros, retornó a sus hogares para intentar rescatar algunas pertenencias, sólo para morir aplastadas por el agua que nunca debió estar ahí según el gobierno.

Que, por lo demás, desde el comienzo trató de minimizar la tragedia, balbuceando incoherencias, negando urgencias y riesgos mientras en el sur y en la isla Juan Fernández la gente se moría de océanos desbordados.

El terremoto es causa de la naturaleza, las victimas del maremoto son responsabilidad de la Armada y del gobierno, porque la tragedia era evitable. La guerra contra un pueblo inerme.

Y duele hasta el alma  constatar la magnitud de la catástrofe, la soledad de los desaparecidos, el llanto de los niños y la enorme y extensa devastación cuando algo de ello era evitable.

Sin embargo, la soberbia de la elite dominante que se asume infalible sirvió para – con la ayuda de los medios de comunicación – cambiar violentamente la realidad y así las victimas pasaron a ser saqueadores y delincuentes.

El discurso se propaló sin piedad alguna y se le acompañó – ¡cómo no! – con 12 mil militares y toque de queda. Y volvieron los tanques y las metralletas a mancillar el paisaje sureño, como en tiempos de dictadura.

Y volvieron también las amenazas cuando lo principal pasó a ser la seguridad y el orden público. Por la razón o la fuerza se defenderá la propiedad privada, dicen, flanqueados por los comandantes en jefe de las fuerzas armadas, como si esto fuera guerra.

En el intertanto la gente continúa aislada, sin alimentos, sin luz o agua, sin abrigo y sumidos en la más completa incertidumbre mientras las autoridades defienden a los ricos. Parece increíble, pero en lugar de distribuir alimentos, proporcionar frazadas o habilitar albergues, el gobierno ha declarado la guerra a un pueblo inerme.

Nadie puede condonar o aceptar el saqueo de electrodomésticos o implementaos suntuarios, pero la mayoría de la gente sólo necesita comer. Por lo demás, nada de ello hubiese ocurrido si las autoridades hubiesen reaccionado con celeridad y eficiencia en lugar de ocultar su estulticia con la violencia del fusil.

Aquí no se necesita represión, sino compasión; no se requieren balas, sino que  comida.

Y respuestas, no sólo de las autoridades, sino que también de los empresarios que se han hecho millonarios  en el  Chile neoliberal y cuyos edificios, casas, puentes, carreteras y pasarelas se derrumbaron como castillos de arena, cercenando vidas y destruyendo sueños de miles de chilenos.

No sólo en el sur, claro, sino que en Valparaíso, Quilpue, Santiago, y centenares de ciudades y pueblos donde el terremoto golpeó con inusitada furia, aunque no salga en las noticias, porque la guerra unilateral del gobierno se está librando en Concepción, Constitución, Chiguayante.

El resto de Chile debe esperar, sin agua o luz, en la calle, en los parques, en medio del temor de las centenares de replicas que te hacen saltar el corazón de tanto en tanto.

Nada importa a las autoridades, sólo la defensa incondicional de la propiedad privada, por eso hoy nos movemos entre  el dolor y la ira de un terremoto que vivirá para siempre en nuestra memoria.

No lo olvidaremos jamás, como tampoco olvidaremos la singular guerra contra un pueblo que sólo quería comer el día después que la tierra y el mar nos estremecieron el alma sin aviso previo.

 

Tito Tricot. Sociólogo.  Director  Centro de Estudios de América Latina y el Caribe  CEALC

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6 Comentarios

Imagen de galleton

estimados amigos pienso que

estimados amigos pienso que lo mas importante y esto lo demostro a traves de la teleton todos chile que la priridad es ayudarr a levantaerase a los damnificados los mas luego posible ellos perdieron familia trabajo su casa o sea todo por eso llos chilenosa
nos volca,mos en los bancos para apoyar tan noble i niciativa pero tambien es im,portantes mejorar cosas como son las comunicaciones control de calidad de las construcciones el enviar oportunamente a los militares a proteger a los buenos ciudadanos
son las comun icaciones

Imagen de Cristian Muñoz

La verdad es que la

La verdad es que la Concertación sola ya estaba terminando muy mal, con una derrota a cuestas y el conglomerado dividido. El terremoto vino a equiparar la situación entre las dos fuerzas. A develar como se ha construido un país lleno de fisuras que jamás nadie cerro, y que todos sospechábamos que existían, pero que rogábamos no ocurriera nada desagradable para que no explotaran. Es un paìs que no se ha sanado desde el golpe de estado, asì de claro. Con un sistema económico enfermo de desigual, que produce esta gente desalmada que hemos visto en la televisiòn. Un presidente electo inmoral, la ultima gracia es que no venderá sus acciones de Lan ya que están a la baja. ¿Porque el pobre diablo, que ve como sus autoridades, (que el apoyo además en una elección), mienten, transitan entre la delgada linea de la ilegalidad debe ser mejor? Es un paìs donde los sátrapas se burlan de sus obras, diciendo que sus edificios estaban para resistir cualquier catástrofe y ahora estan en el suelo, esto lo ve el tipo que aparece mirando la cámara del periodista, sin vergüenza, a rostro descubierto con un televisor plasma a cuestas y un litro de leche para disimular. Afloro lo peor de nosotros, lo inconcluso, el fascismo en los de siempre llamando a los milicos como salvadores, no a trabajar desde la pimera hora sino a vigilar y proteger la propiedad privada, a generales hablando de màs, a políticos dudativos, a un gobierno desarmado, al lumpen proletariat y a un Piñera atónito ante los acontecimientos.

Imagen de leo

el pasado ...es pasado...la

el pasado ...es pasado...la dictadura ya fue....una nueva generación esta presente...

Imagen de el observador

Concuerdo con el autor de la

Concuerdo con el autor de la nota en casi todo, salvo en la parte en que deja entrever que no era necesaria la presencia militar.

Golpe de estado, dictadura...? Eso es pasado.

Por supuesto que fue necesaria la presencia de los militares. Aparte la gente los aplaudía y vitoreaba cuando llegaron. Hace rato que los delincuentes hacen y deshacen en este país. Y vemos que carabineros de Chile no da abasto. Y por lo demás esos saqueadores que no eran más que delincuentes que querían robar y hacer vandalismo necesitaban mano dura.

¿ Por qué pretender mostrar a toda esa lacra como blancas palomas cuando son puro lumpen y de los peores...?

Acaso querían que saliera el chapulin colorado con el chipote chillón y la chicharra paralizadora a controlar esa jauría de animales que no sólo estaba robando en los supermercados, sino que robaban también a los demás civiles, los amenazaban con punzones, entraban a las casas y se llevaban lo que querían. Aparte causaban incendio a sabiendas que no había agua, para así mantener ocupados a las fuerzas mientras hacían saqueos en otros puntos.

Ojalá el presidente Piñera se de cuenta de la importancia de tener un buen sistema de alerta (un sistema serio con gente profesional y proactiva) para tsunami a lo largo de toda la costa chilena, y que se invierta en estos instrumentos.

Imagen de HUGO BENITEZ

¡¡¡¡MMMMMMMMMMMHHHHHHHHHHH!!!!

ES TERRIBLE LO QUE PASÓ EN EL SUR...
SOBRE TODO PORQUE HUBO BASTANTE VÍCTIMAS FATALES QUE LAMENTAR Y GRANDES PÉRDIDAS MATERIALES...
¡QUE TIENEN SUFRIEMDO A MUCHOS COMPATRIOTAS !
PERO CREO QUE EL MOMENTO DE REFLEXIONAR DE COMO DEBEMOS REFUNDAR NUESTRA SOCIEDAD, RECIÉN COMIENZA ...
POR ESO CREO QUE AHORA DEBEMOS CENTRARNOS EN: ¿CÓMO PODEMOS AYUDAR A LA RECONSTRUCCIÓN MATERIAL Y MORAL DE NUESTROS COMPATRIOTAS ?

CREO QUE LAS CRÍTICAS DEBEMOS CANALIZARLAS PARA MEJORAR Y CRECER COMO SOCIEDAD .
QUE DEMOSTRÓ ESTAR MÁS SÓLIDA EN SU INFRAESTRUCTURA, QUE EN SU ORGANIZACIÓN SOCIAL Y VALÓRICA ...

MIS SALUDOS Y MIS RESPETOS
DR. HUGO BENITEZ CACERES

Imagen de Cristian Reyes

Hoy me tocó conversar con

Hoy me tocó conversar con personas que no solo estaban contentas por la presencia militar, sino que agradecían al terremoto por castigar" a esa gente delincuente.

Una muestra del poder de los medios tradicionales, siempre de parte de los poderosos. Pero que no olviden que existen medios alternativos.

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