CineXcusas: "03:34, Terremoto en Chile" (2011)

El retrato de la naturaleza humana, con el terremoto como pretexto para ahondar en tres historias marcadas por la angustia, la desesperación y el caos.

Imagen de Wladimyr Valdivia
1,772 Lecturas
25 de Abril, 2011 06:04
Poster Oficial.

Después de largos meses de espera, se estrenó en nuestro país “03:34, Terremoto en Chile”, película basada en los hechos ocurridos el 27 de Febrero pasado, cuando el embate de un sismo de magnitud 8,8° y un tsunami devastaron parte del sur de Chile. Evidentemente, la responsabilidad de Juan Pablo Ternicier (director) y de Mateo Iribarren (guionista) era tremenda, por ser la primera cinta de ficción realizada en nuestro país a partir de los hechos, a tan sólo 15 meses de la tragedia y un país expectante (principalmente los más afectados) por ver el resultado.

Partamos diciendo que “03:34” no es un documental, ni mucho menos pretende reunir todos los elementos que formaron parte de lo ocurrido. La cinta es el retrato de historias vividas por diversas familias afectadas en el país, recopiladas tras meses de trabajo por parte de la producción y resumidas de forma colectiva (con gran parte de ficción incluida) en tres historias, que tienen en el terremoto su punto en común y que convergen de alguna manera hacia el final de la película.

A la hora del sismo, Alicia (Andrea Freund) se encuentra en Pichilemu junto a unos amigos mientras su ex marido veranea en Dichato junto a sus dos pequeños hijos. En la misma zona, Ana (Loreto Aravena) y un grupo de amigos universitarios se preparan para una noche de fiesta a pasos de la playa. Y mientras, en Chillán, dos reos consiguen escapar de la cárcel, donde uno de ellos sólo desea llegar a Concepción, donde su hija reside con sus abuelos en el edificio “Alto Río”, recordado por ser uno de los más dañados a causa del terremoto.

Claramente, la intención del director era profundizar en los personajes y reflejar el sentir y el cómo muchos de los chilenos enfrentaron los hechos. La cinta deja de lado la crítica social y cualquier aspecto político, la participación de la prensa o la reacción del Estado en la toma de decisiones post catástrofe. Los protagonistas son las víctimas y el terremoto su leitmotiv. Durante los primeros veinte minutos se nos introducen a los personajes, mientras que el resto de la cinta se desarrolla llevando a la par las tres historias. Probablemente si no hubiese ocurrido el sismo y el director realizaba este trabajo a partir de historias totalmente ficticias ocurridas en otro sismo de otro país, el resultado y la sensación habría sido aún más satisfactoria, desde un punto de vista coral, por su dramático desarrollo y la calidad técnica en edición, imagen y sonido. Sin embargo, no podemos sentirnos ajenos a las imágenes y debemos juzgar con la vara que corresponde.

Más allá de aciertos o situaciones que difieren con la realidad, la película consigue su objetivo y encuentra en el guión y en las actuaciones su parte más solida. Hace bastante tiempo que el cine chileno no nos entregaba un par de actuaciones tan superlativas como las de Roberto Farías y Fernando Gómez-Rovira, quienes interpretan a los presos fugados de la cárcel de Chillán. El primero intratable, fresco y natural; el segundo quizás con gran parte del peso dramático de la cinta, contenido y angustiado al desconocer el paradero de su hija. El resto del elenco se mantiene sobre la media, a pesar de esas insostenibles sobreactuaciones que, al parecer, serán el karma del cine chileno por el resto de nuestras vidas mientras se siga trabajando en cine con actores de formación teatral.

Filmada en Dichato, Concepción, Chillán y sus alrededores, el director y su ópera prima aprueban, en parte, por la manera en cómo su línea argumental no se ve absorbida por el protagonismo del movimiento telúrico, cuya participación se limita a escasos dos minutos de metraje como máximo, marcando la pauta sobre lo que nos debe importar en pantalla; y el excesivo cuidado puesto en situaciones que para muchas mentes y corazones, aún siguen latentes. Sin embargo, es quizás el ritmo narrativo el que resta cierto interés a una cinta que tampoco se hace fuerte en los diálogos que sí debiesen marcar el pulso de los hechos, los que quedan a la deriva en algunos pasajes de la película (y donde la sobreactuación de secundarios y extras se vuelve a hacer presente), cuando la acción y la crudeza de sus imágenes se convierten en los protagonistas, siendo un factor en contra para alcanzar la emotividad que intentan darle los personajes, los que son llevados al extremo en situaciones demasiado límites, casi irrisorias, y que se alejan de una realidad vivida por la gran mayoría. Difícilmente el cuerpo de bomberos haya permitido que un civil intente rescatar a su hija por sus propios medios internándose en medio de las ruinas poniendo en riesgo muchas otras vidas. Difícilmente una mujer se haya reencontrado de esa manera con sus hijos en una ciudad totalmente devastada.

No espere encontrarse con el manoseado “concepto 27/F” y todas sus aristas a nivel nacional bajo ningún precepto. Con una mirada honesta y sin pretensiones, “03:34” es el retrato de la naturaleza humana a destajo, en donde el terremoto se convierte en excusa para mostrarnos el lado B de personas controladas por el caos y llevadas por el deseo y la desesperación, en un contexto que por mucho tiempo gran parte de nuestro país pueda fácilmente olvidar.

Ficha Técnica:

Chile, 2011, 101 min.

Director: Juan Pablo Ternicier.

Elenco: Marcelo Alonso, Andrea Freund, Fernando Gómez-Rovira, Roberto Farías, Loreto Aravena, Eduardo Paxeco.

Trailer:

Versión para impresiónEnviar a un amigo

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de los ciudadanos que los emiten (con nombre, sin pseudónimos). Cualquier opinión que contenga insultos, injurias y/o calumnias no pasará el filtro de moderación.

Comentarios en Facebook

Agregar Comentario

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.

Aqui podría estar su imagen. para registrarse, haga clic aquí.

CAPTCHA
Queremos saber si eres una persona y no un robot, por eso responde este siguiente formulario.