En el nombre del padre de la plástica antofagastina: Seis décadas de pintura de Waldo Valenzuela

Pintor, académico y uno de los gestores culturales más importantes de la región. El artista que pinta a la mujer, a Cristo y al sol nortino, a quien Sabella regaló versos, nos habló de su retrospectiva en la Sala Chela Lira, de su legado y otras veladuras.

Imagen de Felipe Espinosa Chellew
3,381 Lecturas
21 de Abril, 2014 15:04
Foto: archivo personal Waldo Valenzuela

A pocos días de que desmonten la retrospectiva “63 Años de Pintura” del profesor Waldo Valenzuela Maturana, a quien el vate Andrés Sabella por el año 75 le dedicara un poema, a ese amigo artista que también soñaba con pintar al “Hombre sentado en las estrellas”, no puedo sentir otra cosa que emoción después de salir de la sala Chela Lira y haber recorrido un universo generoso y exquisito de óleos y bocetos, mientras camino contento de regreso a casa, “pensando en el fragor de tu pintura, donde la gracia del color madura”, porque sólo es pintar al hombre vivo. Como eres tú, un fuego en el estribo, caminante de azar y tierra pura, pintor del viejo sueño que perdura: la Tierra Plena para el Hombre Vivo…”.

Es indudable que estas palabras hermosas y llenas de fuerza que le regalara el poeta del Norte Grande al pintor del realismo mágico nortino, no dejan de hacerle eco y sentido a sus 82 años. “La Pintura es un cuento que no acaba” dicen las líneas del último verso. Y por supuesto que Sabella no estaba equivocado, ya que gran parte de su vida la ha dedicado hasta hoy a sus tres grandes pasiones eternas: la familia, la docencia y la pintura. Ulda, su mujer, su inspiración; los jóvenes del Liceo Experimental Artístico, donde prima la vocación y el deseo de formar almas sensibles. Y el lenguaje de la pintura, que pareciera ser un estado de permanente gracia en este pintor de mirada bondadosa, que detrás del brillo de sus ojos apincelados, esconden a ese hombre que está en permanente búsqueda del amor, al estudioso de la verdad, al que todavía tiene ganas de dibujar, develar y denunciar las distintas realidades latinoamericanas.

Waldo Valenzuela, es un maestro que deja huellas. Es el incansable gestor de los tradicionales salones “Cristo en el Arte y la Plástica Antofagastina”, ambos colectivos que bajo su convocatoria han logrado permanecer en el tiempo. Todo un logro en esta ciudad lejana y árida que estuvo apagada culturalmente por tantos años. Pero a pesar del peso de la historia, de las injusticias, de la vehemencia del viento, de los enojos del fuego, de los volcanes y del agua con sus gritos estridentes de sirenas, siempre habrán quijotes por ahí dando la batalla, aquellos que alzarán la voz cuando todos los muros callen, surciendo los cimientos agrietados con hilos de esperanza o colgando en una vieja pared olvidada, algún Valenzuela Maturana, lleno de profundidades y circulares coloridos y que traiga al malherido como al bienaventurado, un poco de paz, consuelo, resignación o belleza.

Cuestionario al artista: la voz de un hombre humilde

¿Qué emoción le produce y que significado le da usted, el haber montado esta retrospectiva, que abarca más de seis décadas de creación artística?

"Tengo 82 años y me impresiona que en cierto modo mi vida quede sintetizada en 50 telas y 20 dibujos, al final la vida que se estira como un elástico se reduce a unas pocas obras...y algo más, sin duda. El oficio del arte es muy absorvente, sin embargo, la vida es mucho mas, nuestros hijos con Ulda son siete, más catorce nietos, y cuatro bisnietos; es cierto que repartidos por el mundo, pero todos cobijados en el corazón y la oración".

¿En el marco de la retrospectiva, cuál cree usted que es el legado de Waldo Valenzuela a la cultura y a la plástica Antofagastina?

"Haber puesto un ladrillo más en la tarea de transformar Antofagasta en un nuevo polo de desarrollo cultural, con características propias, tarea que se había iniciado en los años 60 y que fue interrumpido por la dictadura militar. Hoy posee una nueva dinámica".

¿Su obra está llena de simbolismos místicos, valores, contingencia y una amplia paleta de colores. Puede Definir en tres conceptos su obra?

"Realismo mágico del Norte Grande. Cristo como Hijo del Sol Amerindio. La Mujer o el Misterio de lo femenino."

¿Cuál es el rol que debieran tener las universidades locales respecto a la profesionalización del arte. Y cuánto afectó el cierre de las carreras humanistas y de arte, al desarrollo cultural e intelectual de la región, en la década de los ochenta?

"Los alumnos de arte del Lea y otros debieron derivar hacia las carreras de Diseño Grafico y Arquitectura, pero han sido escasos aquellos en quienes sobrevivió la vocación artística. Nos tocó vivir el "Apagón Cultural" de los 80. Existe el peligro de que nuestras universidades locales se transformen en grandes institutos tecnológicos, la vuelta de la democracia no significó la reapertura de las escuelas de arte. Algo se hace pero no basta. Antes de las universidades fue el arte y también lo será después".

En Antofagasta son pocas las instancias donde los artistas locales pueden participar colectivamente. Los espacios también son escasos. Las tradicionales exposiciones de Cristo en el Arte y Salón de la Plástica Antofagastina, ambas han logrado trascender en el tiempo gracias a su convocatoria, y sin duda, junto con la docencia y el fomento de las artes plásticas en la juventud, constituyen sus mayores legados. ¿Ve factible que ambas muestras trasciendan en el futuro más allá de Waldo Valenzuela?

"'Cristo en el Arte' que nació en la Norte la reiniciamos el año 87 desde el Liceo Experimental Artístico y de Aplicación - LEA y no hemos parado. De igual modo creamos el 83 el “Salón de Plástica Antofagastina", en ambos salones abrimos las puertas a aficionados locales, estudiantes de arte y profesionales, por que muchos creadores habían partido al exilio.

Para "Cristo en el Arte" crearía ARCA (Arte-Cristo-América) para que lo siguieran montando y para la "Plástica Antofagastina", mientras el LEA siga apoyado en su proyecto educativo centrado en el arte, podría proseguir". 


Hasta el 24 de abril dura esta exposición donde podrán empaparse como en un Vía Cruxis, de más seis décadas de pasión por el arte. Un arte que partió queriendo ser abstracto pero que evolucionó al contorno, a la línea, a un universo singular que se expande y trasciende en el tiempo y en la forma. El color de Latinoamérica, la sensualidad, el misterio y fertilidad de la mujer; la cristiandad, el sol y la cosmogonía nortina, han alimentado su espíritu creativo hasta calcificar de poesía sus huesos y un corazón obstinado, pero siempre humilde. Ese rojo corazón lleno de contradicciones, historias, anécdotas y conocimientos que comparte como un libro abierto, está latiendo en cada estación de este recorrido apasionado, dentro de sus 50 pinturas al óleo (realizadas entre 1951 y 2013) y en sus 20 dibujos a tinta y lápiz, que el autor hizo en sus inicios y en la época académica del Departamentos de Artes visuales de la Universidad del Norte.

Sólo palabras de agradecimiento al profe Valenzuela por compartir con la comunidad todo su talento e imaginario, el que asciende con cada año que pasa, al lugar más alto que un peregrino pintor puede alzanzar en la plástica nacional. Yo por mi parte, después de guardar estos párrafos en el Word de mi corazón contento e inspirado en otro gran maestro que nos enseñó el arte de amarnos los unos a los otros, me voy a hacer los últimos retoques a la pintura que voy a presentar para Cristo en el Arte 2014. Muestra que se inaugurará este 28 de abril, en el segundo piso del Teatro Municipal de Antofagasta, a las 19:00 hrs. Están todos cordialmente invitados.  

 

Coordenadas 

Retrospectiva “63 años de Pintura” de Waldo Valenzuela. Sala de Exposiciones Chela Lira. Universidad Católica del Norte. De lunes a viernes de 9.00 a 13.00 y de 15 a 19 hrs. Entrada gratuita. Hasta el 24 de abril.

Cristo en el Arte 2014. Teatro Municipal de Antofagasta. Segundo Piso. Del 28 abril al 10 mayo. De lunes a viernes: de 08.30 a 13.00 y de 15.30 a 20.00. Sábado: 9.00 a 18.00 hrs. Entrada gratuita.

Imágenes/CC:

Felipe Espinosa Chellew
Versión para impresiónEnviar a un amigo

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de los ciudadanos que los emiten (con nombre, sin pseudónimos). Cualquier opinión que contenga insultos, injurias y/o calumnias no pasará el filtro de moderación.

Comentarios en Facebook

Agregar Comentario

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.

Aqui podría estar su imagen. para registrarse, haga clic aquí.

CAPTCHA
Queremos saber si eres una persona y no un robot, por eso responde este siguiente formulario.