Colusión de Productores Avícolas, crónica de un país altamente concentrado
Indignación nos ha producido el enterarnos de la denuncia de la Fiscalía Nacional Económica por colusión de tres empresas productoras avícolas, con el agravante que esta posible colusión se habría gestado al alero de la organización gremial que los agrupa. Por Giancarlo Coronata
Indignación nos ha producido el enterarnos de la denuncia de la Fiscalía Nacional Económica por colusión de tres empresas productoras avícolas, con el agravante que esta posible colusión se habría gestado o coordinado al alero de la organización gremial que los agrupa.
Indignación nos produce que, de ser comprobada esta acusación, nuevamente el accionar de algunos empresarios sirva para enlodar el prestigio de cientos de miles de empresarios pequeños y medianos que trabajan esforzadamente y honradamente, compitiendo también contra esos malos empresarios que lo único que pretenden es aumentar sus utilidades robando a los consumidores y destruyendo a sus competidores pequeños y medianos.
Indignados vemos a parlamentarios que hoy levantan la voz alarmados por esta denuncia de la fiscalía, pero muchos de ellos votaron a favor de eliminar las penas de cárcel para quienes cometen esos ilícitos y en compensación sólo aumentaron las multas pero fijando montos máximos a cobrar que resultan irrisorios para grandes empresas.
Es lamentable que esta nueva denuncias contra los productores avícolas, se suma a la que se hizo en contra de la actuación criminal de acuerdo de precios de cadenas de farmacias, criminal porque ese acuerdo es un atentado a la vida, la acusación en contra de empresas de buses interurbanos, grandes empresas del sector que se coludirían para eliminar pequeños competidores, lo sucedido con la empresa “La Polar”, que abusaba de clientes de crédito de los segmentos más carenciados de la población.
Producto del mismo caso de “La Polar” se ha hecho visible una discusión sobre las altas tasas de interés que cobran la banca y cadenas comerciales que se aplican justamente a personas de bajos ingresos y que necesitan del crédito para obtener sus bienes.
Las denuncias sobre actuaciones ilícitas y/o contrarias a la ética recaen principalmente contra grandes empresas y es que en nuestro país lo que está sucediendo es de texto de economía básica.
El fondo del problema es la absoluta concentración de la economía, que hoy ha devenido en monopolios o monopsonios donde un actor o pocos de ellos concentran el mayor porcentaje de un mercado, en el caso actual tres productores avícolas concentran el 92% de su producción y comercialización.
Pedimos a la comunidad y las autoridades no generalizar sobre los empresarios, que reconozcan que los pequeños y medianos empresarios también son víctimas del accionar de las grandes empresas que trabajan fuera de la ética.
Escuchamos al Presidente de la República, en Quito, ir en defensa de la libre competencia, cuando es competencia lo que nuestra economía ya no tiene. Por ello, A las autoridades solicitamos estudiar el fondo que está detrás de estas acusaciones y que es la alta concentración económica nacional, que atenta contra los principios del libre mercado, regular y legislar de acuerdo a nuestra realidad económica.
Sancionar severamente con penas de privación de libertad a quienes destruyan o atenten contra los principios de nuestra economía. Debemos considerar que el accionar de unos cuantos delincuentes que en un afán de lucro desmedido, se coluden para fijar cuotas de producción, fijar precios, cobrar intereses usureros, destruir a pequeños competidores, termina finalmente, condenando a la pobreza a miles de chilenos y al desprestigio de todo el empresariado nacional.
Giancarlo Coronata M.
Presidente Cámara de Comercio, Servicios y Turismo de Antofagasta


