El renacer del monumento natural La Portada
Piqueros, Guanay, distintas especies de Cormoranes, Pelicanos, Pingüinos de Humboldt, Gaviotin Monja y Gaviotín Chico, son algunas de las especies que se pueden apreciar en el lugar luego de que se prohibiera el acceso de turistas a la playa que antecede el arco de piedra.
Desde Mayo de 2010 acceder a los acantilados hacia el sector de La Portada de Antofagasta, pasó a ser parte de la historia.
Atrás quedaron esos paseos que incluían bajar por una escalera interminable, bordeando los acantilados que anteceden al Monumento Natural, para poder obtener una postal lo más cerca posible del arco de piedra, que con su entorno de acantilados milenarios y arenas blancas se ha transformado en el ícono turístico de Antofagasta y la Región.
Según cuenta el Director Regional de la Corporación Nacional Forestal, Jorge Retamal, la decisión de cerrar el ingreso no fue fácil, pero los constantes desprendimientos de material desde el acantilado ponían en riesgo la integridad de los turistas. Si bien esta situación en un comienzo fue resistida por la comunidad, Retamal señala que el tiempo ha dado la razón, y lo que en un momento fue una crisis, se transformó en una oportunidad, “ya que gracias a ese cierre, al dejar de pasar el hombre por ese sector, la naturaleza comenzó a recolonizar lo que había ocupado por milenios”.
En 1990 La Portada fue declarada Área Silvestre Protegida del Estado, bajo la categoría de Monumento Natural.
La desaparición de los elementos dejados por el hombre en ese lugar permitieron que comenzaran a llegar aves a nidificar. Aves migratorias que antes del cierre sólo llegaban en busca de comida al sector, se comenzaron a instalar allí para nidificar y reproducirse.
Hoy es posible divisar especies como los Pingüinos de Humboldt, Piqueros, Guanay ,Pelicanos y Cormoranes entre otros, quienes han aumentado su población. Incluso hasta el lugar han llegado especies de Gaviotín Chico, ave protegida debido a estar en peligro de extinción.
“Se generó un lugar preciso para el aumento de la biofauna en el sector, y como el hombre ya no intervino más, se produjo una limpieza, de manera que la naturaleza literalmente recolonizó el lugar”, señala el Director de Conaf.
Cerca de 100 mil visitas recibió durante el 2010 La Portada de Antofagasta.
Un valor incalculable tiene el poder mirar una playa sin ninguna pisada humana, sólo marcada por las huellas de las aves que libremente merodean por el lugar. Machos hacen galantería con las hembras. Una que otra avecilla sigue el recogimiento de las olas para poder alcanzar su alimento, mientras polluelos de distintas especies caminan tímidamente al compás de su madre. Ese es el retrato de un cuadro que se ha logrado durante prácticamente un año, en que el hombre no ha tenido acceso al sector y que es posible que se prolongue en el tiempo, ya que en Conaf no tienen presupuestado reabrir el acceso.
“La idea de cerrar el acceso al público, nos permitió transformar a La Portada en un lugar donde uno puede observar a la naturaleza intacta, lo que lo hace un lugar único”, puntualizó Retamal.
Mirador La Portada
A pesar de no tener acceso a la playa y al monumento propiamente tal, los turistas que llegan hasta La Portada, pueden apreciar la belleza del paisaje desde los miradores adaptados especialmente para este fin, donde también pueden tener acceso al Museo Mirador de la Biodiversidad, donde se desarrolla un programa de educación ambiental orientado a mostrar a la comunidad las bellezas de la naturaleza.







