Refundamos El Nortero y los 15 medios de Mi Voz

Refundamos El Nortero y los 15 medios de Mi Voz

24 Julio 2020

15 años, 15 medios. Ha pasado mucha agua bajo el puente en esta aventura. Y como el agua que se estanca, se pudre; hoy nos refundamos. Y esa historia es la que les queremos contar.

Jorge Dominguez >
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Jorge Domínguez L.
Fundador y Gerente General
Grupo Mi Voz

Hemos hecho historia con El Nortero y queremos seguir escribiéndola con muchas y muchos a quienes los convoque e inspire la construcción Bien Común.

Aquí está nuestro recorrido. Nuestros aciertos y fracasos. Nuestras lecciones y desafíos. Nuestro diagnóstico, principios y visión de este nuevo comienzo.

El Inicio

Era primavera de 2005 y en la ciudad de Arica nacía una apuesta atrevida y quizás insolente de medio de comunicación: El Morrocotudo, el primer medio hispano de periodismo ciudadano del mundo.

Detrás de esto, un grupo de jóvenes que manifestaron la misión de democratizar las voces de los ciudadanos en un medio regional, masivo y digital. Los protagonistas fueron 500 personas de la nortina ciudad, llenas de talentos, diversidad y pasión. Ellos le dieron vida a este proyecto, siendo el primer equipo de corresponsales ciudadanos.

La historia continuó y El Morrocotudo de Arica y Parinacota empezó a tener nuevos hermanos en otras regiones del país: El Boyaldía de Tarapacá, El Nortero de Antofagasta, El Quehaydecierto de Atacama, El Observatodo de Coquimbo, El Martutino de Valparaíso, El Rancahuaso de O’Higgins, El Amaule del Maule, El Concecuente del Bío Bío, La Opiñón de La Araucanía, El Naveghable de Los Ríos, El Vacanudo de Osorno, El Repuertero de Los Lagos y el El Magallanews de la región más austral del mundo.

Mismo desafío, misma fórmula. Una idea que cautivó a más de 30 mil corresponsales ciudadanos que convirtieron esta germinal aventura en Mi Voz, la red con mayor cobertura digital de Chile.

La Crisis

Las historias suelen cotejar los triunfos, pero muchas omiten los fracasos y nosotros desde Mi Voz los tuvimos.

Con la irrupción de las redes sociales, nuestros corresponsales encontraron un lugar de gran atractivo para seguir comunicando y, claro, en desmedro de nuestra propuesta de valor.

Pero no sólo eso, la publicidad, el gran motor de la economía de los medios de comunicación, se fue progresivamente a las manos de esas plataformas. A saber, hoy estas redes gobiernan la publicidad en casi todos los rincones del mundo, generando la muerte masiva de centenares de medios en el planeta.

Y como somos obstinados, seguimos batallando, pero lo hicimos traicionando muchas de nuestras creencias, tales como generar contenido para buscar un clic y no para crear valor social y conversacional. Le dimos un espacio inmerecido a la frivolidad, al sensacionalismo y a la crónica roja.

Digámoslo con honestidad: Perdimos nuestro propósito y alma del proyecto. Nos homogeneizamos, fuimos uno más y no la diferencia.

Una buena razón para continuar El Camino

Como toda crisis, llega un minuto donde la pregunta es: ¿llegó el momento de abandonar el camino? o ¿hay alguna nueva y poderosa razón por la que valga la pena seguir y renacer?

Afortunadamente, la encontramos, estaba al frente, en nuestras narices. Era sólo escuchar ese malestar creciente que habita en muchas y muchos de nosotros.

Es simple: Así como es el dicho “somos lo que comemos” también “hacemos lo que conversamos”. Por lo tanto, si tenemos malas conversaciones, edificaremos malos futuros y, al revés, buenas conversaciones irremediablemente producirán buenos futuros.

¿Y cómo no? Hoy el escenario de nuestra opinión pública está gobernado por muchos medios de comunicación viviendo su peor crisis histórica, buscando desesperadamente un clic para sostener sus audiencias (y, por ende, sus economías).

Y, a la par, las redes sociales, espacios que si bien han aportado a la expresividad ciudadana y al vínculo con las diversas manifestaciones de poder, predomina la polarización y las burbujas que, premiadas por la interacción sea cual sea, determinan un espacio éticamente no regulado, que ha deteriorado nuestras relaciones y alma social.

Con total convicción, queremos declarar que si anhelamos construir sociedades más prósperas, inteligentes y justas, es fundamental entender que no da lo mismo la calidad de nuestras conversaciones.

La Refundación de los medios de Mi Voz

En esta etapa haremos medios de comunicación que no busquen describir el mundo, sino que mejorarlo. Lo anterior, cimentado en el propósito de “contribuir a la calidad de las conversaciones, el cuidado del bien común y el futuro de los territorios”.

Nuestra tipología medial tiene como protagonistas a más de 600 líderes y expertos corresponsales ciudadanos y ciudadanas de las regiones de Chile (doctores, artistas, emprendedoras, dirigentes, inventoras, filósofos, cocineros, científicas, entre muchas y muchos otros.)

Líderes reconocidos y emergentes de las regiones buscarán a través de sus contenidos abundar e incidir en las conversaciones que nuestros territorios necesitan tener y actuar.

Todas ellas y ellos, junto a más de un centenar de alianzas y especialistas, abordarán una remozada malla temática y agendas, propias de esta nueva fase (ongs, centros de estudios, media partners, entre otros). Nuestros creadores de contenidos operarán en el marco de nuestra declaración de principios, que guiará adecuadamente nuestro quehacer.

Finalmente, esto estará liderado por un equipo de periodistas y comunicadores que harán la labor de curatoría a los contenidos y las publicaciones diarias de los medios de Mi Voz.

Nuestra invitación: El Bien Común

A nuestras audiencias, les queremos decir que son tiempos que atisban una nueva consciencia, de transformación mundial, en el cual muchos de los relatos, comprensiones y paradigmas disponibles con los cuales hemos construido sociedad van caducando definitivamente. Vivimos una época dura y dolorosa, pero también fértil para tomarnos muy en serio qué tipo de sociedades queremos ser y heredar a nuestros hijas e hijos. Es hoy a partir de esta refundación, que los invitamos a participar activamente de las conversaciones de sus regiones y del país, donde el respeto al escucharse sea el móvil que nos permita construir diálogos que promuevan y resguarden el Bien Común en cada una de nuestras comunidades.

A los auspiciadores y auspiciadoras, queremos invitarles a que vean estos medios y su refundación como un espacio legítimo y amplio, donde pueden comunicar y dialogar con los ciudadanas y ciudadanos de las regiones de Chile. Y también nos permitimos decirles que, cada vez que invierten en una clase de medio o red social, potencian determinadas realidades en desmedro de otras. Es consciente preguntarse qué medios o redes sociales están o no aportando a la calidad de nuestras conversaciones y, por ende, de nuestro actuar.

A nuestros corresponsales ciudadanos y ciudadanas, aliados y equipos, decirles que nos llegó el momento de sacar la voz. De poner por delante el Bien Común, de entender que tenemos una oportunidad única de servir y de ganarnos el derecho de hacer algo importante para el presente y futuro de nuestras regiones y de Chile.

http://comercial.mivoz.cl/

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