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Columna de Opinión: "Pablo Longueira y sus declaraciones ilegales"

Columna de Opinión: "Pablo Longueira y sus declaraciones ilegales"

24 Junio 2013

Más duele que sean de un católico, que quizás no consideró en sus palabras que José y María huyeron a Egipto con su hijo. No creo que habrán tenido papeles para cruzar fronteras. Con este rechazo a los más pobres, una vez repetimos las palabras que escuchó María a punto de dar a luz “ándate"

José Tomás Vicuña >
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En la región de Atacama, el sábado 15 de junio, el precandidato  presidencial Pablo Longueira emitió declaraciones sobre (en contra en realidad) los inmigrantes en Chile. Concuerdo con Longueira en comprometerse con una ley para inmigrantes, pero no comparto para nada con los objetivos que espera. Además vemos en él a otro chileno que cae en prejuicios y lugares comunes. No dudo de su capacidad política y buenos deseos, pero quiero hacer frente a sus fundamentos.

Mito 1: “. Están perjudicando a los chilenos….muchos de ellos están obteniendo fuentes de trabajo que podrían obtener mujeres chilenas”. En esta región del norte, en la cual usted quiere promover la nueva ley, los sueldos el año 2012 aumentaron respecto al 2011  y los sectores que más lo hicieron, fueron la construcción y  agricultura, industrias donde predomina la mano de obra extranjera. El día domingo 16 en El Mercurio, la Seremi del Trabajo de la XV Región, afirma que los inmigrantes que trabajan en el sector agrícola están cobrando más que el año pasado. ¿Por qué insistir en que los inmigrantes bajan los sueldos cuando la evidencia en Arica e internacional muestra lo contrario?

Mito 2: “están usando infraestructura de la salud y la educación” Poco conoce la realidad del norte. Diariamente por el paso fronterizo Chacalluta hay un flujo de 13.000 personas aproximadamente. Muchas de ellas acuden a los servicios de salud de Tacna. Tanto así, que el Hospital de la Solidaridadatiende a 40.000 chilenos mensualmente.  A lo anterior, quizás el precandidato no conoce los convenios firmado por el Ministerio del Interior y de Salud para promover justamente la atención de ciudadanos extranjeros en casos de urgencia y menores de edad, sin importar su situación migratoria.

Mito 3: “migrantes ilegales”. Ninguna persona es ilegal. Uno puede estar en situación irregular, pero no nos empecemos a tildar de legales e ilegales por favor.

Mito 4: “tenemos que actuar con sentido de oportunidad”. La migración en Chile recién está en un 2% respecto a la población total. Nada comparado con otros países de la región. La gran oportunidad en Chile es la migración. Nos hará diversos, traerá nuevos acentos, gastronomía, creencias, música, etc. ¿Por qué ese afán por la homogeneidad?

La pobreza amenaza. Una vez más queremos seleccionar. No nos basta con segmentar en educación, trabajo, política. Una nueva casta nace en Chile: los migrantes. ¿No sabe el señor Longueira que por cada inmigrante en Chile, hay 2.5 chilenos en el exterior? ¿No ha leído el proyecto de ley enviado hace dos semanas al Congreso, donde se señala: “En palabras de la Comisión Global sobre Migración Internacional, cuerpo creado por mandato de Naciones Unidas en 2003, ”los migrantes a menudo son los miembros más dinámicos y emprendedores de la sociedad, gente dispuesta a aventurarse más allá de los confines de su comunidad y país para crear nuevas oportunidades para sí y para su descendencia".

Qué lástima estas declaraciones. Estas declaraciones si que las considero ilegales. No hacen sino dividirnos y creernos más que los demás. Más me duele que sean de un católico, que quizás no consideró en sus palabras que José y María huyeron a Egipto con su hijo. No creo que habrán tenido papeles para cruzar las fronteras. Con este rechazo a los más pobres, una vez repetimos las palabras que escuchó María a punto de dar a luz: “ándate de acá, porque no hay lugar para ti en esta posada”. Espero no volver a tener que escuchar que “necesitamos que el desarrollo económico lo disfruten primero los chilenos”. Así, no hay lugar para la diversidad en Chile, sólo hay lugar para el que tenga dinero. El desarrollo de un país no puede mirarse sólo desde el punto de vista económico. El desarrollo está marcado también por la capacidad de acoger, de mirarnos como iguales, de experimentar el mundo como un regalo y no un pedazo de tierra como de mi propiedad.