Los órganos del estado deben hacer un mea culpa en cómo sus voluntades afectan a la comunidad

Los órganos del estado deben hacer un mea culpa en cómo sus voluntades afectan a la comunidad

16 Octubre 2020

La participación ciudadana consiste en el involucramiento activo de los ciudadanos y las ciudadanas en los procesos de toma de decisiones públicas que tienen repercusión en sus vidas. 

Fabián Ossandón >
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Todos hablamos de desarrollo, más aun, de desarrollo sostenible como un ideal que debemos alcanzar a toda costa, para ser parte del grupo de “los importantes”, esos países y zonas que miramos como ejemplo y que justamente- guardando las proporciones- debemos imitar.

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Llegar al desarrollo sostenible no es fácil, pero sí, una tarea que podemos alcanzar paso a paso en base a sus fundamentos. Hoy en nuestro país ya se ha instaurado uno de ellos, quizás no en su sentido amplio, pero existe y tenemos la obligación- como comunidad- de exigirlo, resaltarlo y aprovecharlo, esto es la participación ciudadana.

La participación ciudadana consiste en el involucramiento activo de los ciudadanos y las ciudadanas en los procesos de toma de decisiones públicas que tienen repercusión en sus vidas. En nuestro país tomó forma y sentido, por medio de la ley 20.500 sobre Asociaciones y Participación Ciudadana en la Gestión Pública, que incorporó en nuestra legislación la afirmación de que “el Estado reconoce a las personas el derecho de participar en sus políticas, planes, programas y acciones”.

LEY

Esta ley, que es la misma por la que se creó Antofa Segura como fundación, es la que hoy me permite ser parte del Consejo Ciudadano de Seguridad y Vigilancia Municipalidad de Antofagasta, donde he podido plantear las distintas problemáticas que veo día a día en terreno, las mismas que nos han impulsado a crear una serie de campañas con las vecinas y vecinos para crear soluciones de propia iniciativa, producto de la inactividad de la autoridad, pero eso es otro tema.

Pese a la existencia de la ley 20.500, la instauración de esta sigue siendo poco representativa, ¿por qué digo esto? Porque si bien agradezco enormemente ser parte de una instancia tan importante como el Consejo Ciudadano de Seguridad Pública y Vigilancia Municipal, creo que no es suficiente como medida de participación ciudadana, sobre todo en la Municipalidad que es el “ente político” más cercano a la comunidad, en el organigrama país.

Creo firmemente que la manera de hacer las cosas en cuanto a participación ciudadana, debe y tiene que ser más activa y representativa, es decir, la autoridad no puede implementar planes, programas o proyectos sin el sentir de la comunidad, no se pueden tomar decisiones, sin saber cuáles son las prioridades.

INTERVENCIÓN CIUDADANA

Se debe entender, la importancia de la intervención ciudadana más allá del voto, se debe entender que para vincular verdaderamente a la comunidad con las decisiones que toma la autoridad, la comunicación es esencial y hoy sólo se da, en instancias como el Consejo Ciudadano de Seguridad Pública y Vigilancia Municipal, al que pertenezco, pero que lamentablemente no es totalmente representativo de las vecinas y vecinos.

Se debe entender que es la propia comunidad la que pide más participación ciudadana en la toma de decisiones, y que los mecanismos para esto, no se están aplicando realmente, por tanto, nos estancamos en un estado de sumisión, a merced de las voluntades de la autoridad. Esto no puede ser, porque no basta con tener una ley que diga que deben tomarnos en cuenta, no basta con que el estado les imponga a los órganos de su administración que deben considerarnos, debe existir la voluntad de estos órganos para hacerlo.

La ley 20.500 es clara, en que “el Estado reconoce a las personas el derecho de participar en sus políticas, planes, programas y acciones”, es decir, legitima el derecho, ¿pero cómo lo hace? a través de los mecanismos de participación establecidos por cada órgano de la Administración del Estado, y primordialmente en virtud de los siguientes 4 mecanismos expresamente señalados por la ley: acceso a la información relevante, consultas ciudadanas, cuentas públicas participativas y consejos de la sociedad civil.

Es entonces, una imperiosa necesidad, no estancarnos en algunos de los 4 mecanismos señalados en la ley, sino más bien buscar instancias para ejecutar todos en gran medida, como por ejemplo la experiencia de Dinamarca que somete a votación ciudadana un porcentaje de su presupuesto, a fin de asegurar que los recursos respondan a las prioridades de la propia comunidad y no a la idea de ellas, que puede tener la autoridad.

ANDY BURNHAM

Es más, el 2017 Andy Burnham fue elegido gobernador de la región de Greater Manchester, al norte de Inglaterra. El día después de las elecciones, Burnham lanzó un plan para que ninguna persona en la ciudad estuviera sin hogar en 2020, una gran iniciativa a propósito de una problemática transversal que también nos afecta en Antofagasta y de la cual me referiré en otra oportunidad.

El plan de Burnham contaba con implicar a toda la ciudadanía en él, por medio de la elaboración de políticas públicas en esta dirección y la participación activa de empresarios, propietarios, cuidadores y por supuesto la comunidad. Finalmente, y por medio de las plataformas digitales, se logró coordinar las propuestas e ideas en una ciudad con 3 millones de habitantes, fue tanto el impacto de este caso, que Burnhman no sólo se convirtió en referente en la lucha contra la exclusión social, por medio de la resolución de uno de los mayores problemas de la ciudad, sino que colaboró a construir una ciudad más cohesionada y participativa.

MEA CULPA

Los órganos del estado deben hacer un mea culpa en cómo sus voluntades afectan a la comunidad, en cómo deberían aplicar esta ley en toda su envergadura y no sólo parte de ella para cumplir con lo impuesto. Sobre todo, la Municipalidad, que insisto, es el organismo más cercano a la comunidad.

Es más, creo que se sorprenderían gratamente con el poder de la cohesión social, lo sé, porque lo vivo día a día, porque soy creador y parte de una fundación que trabaja codo a codo con las vecinas y vecinos. Empezamos netamente con el tema seguridad, he ahí la razón de nuestro nombre, Antofa Segura. Sin embargo, las necesidades prioritarias de la comunidad eran mucho más amplias, los escuchamos y ahora gran parte de nuestras campañas van por una línea social, que por medio del trabajo mancomunado gestionamos, organizamos, buscamos y trabajamos por las soluciones y ¿saben? Es tremendamente gratificante.

Creo entonces, que es justamente el poder de la participación ciudadana, una oportunidad de hacer mejor las cosas, de gestionar los recursos donde se debe y de acuerdo a la realidad no a la idea de ella.

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