Reapertura: ¿Cómo nos preparamos?

Reapertura: ¿Cómo nos preparamos?

14 Agosto 2020

Hoy, estamos en un momento estratégico para que las empresas aborden una reapertura responsable, prudente y progresiva.

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Por Christopher Lathrop, Gerente Corporativo RR.HH. de Nuevo Capital.

Tras cuatro meses de cuarentenas y restricciones sanitarias, Chile se prepara para una inminente reapertura laboral. Si bien, los datos epidemiológicos ayudan a sustentar que esta nueva realidad se concrete, no cabe duda que la dinámica laboral tras el Covid-19 ya nunca más será la misma.

La experiencia internacional nos ha demostrado que una reapertura gradual de las actividades, y no confiarse del virus, es la mejor estrategia para evitar rebrotes. En ese contexto, han surgido diversos modelos que buscan un justo equilibrio entre la salud de las personas y la economía, uno de ellos es el esquema cíclico 10 – 4, desarrollado por académicos del Weizmann Institute of Science de Israel, el cual consiste en un sistema de trabajo alternado que promete auspiciosos resultados.

Pero más allá de las acciones que se desarrollen para el desconfinamiento, la reapertura conllevará una nueva discusión, tanto para empresas como autoridades, sobre cómo nos preparamos como sociedad para vivir con el Covid-19. Inclusive, si superamos la crisis sanitaria el retorno a las actividades laborales sufrirá fuertes cambios. Sumado al hecho que las compañías reenfocarán sus procesos, infraestructura, políticas y cultura corporativa hacia un trabajo semipresencial, con una configuración laboral menos cercana, más digital y, posiblemente, con un distanciamiento social permanente.

Hoy, estamos en un momento estratégico para que las empresas aborden una reapertura responsable, prudente y progresiva. Para esto, es inevitable que el foco de todas las propuestas estén centradas en un 100% en los colaboradores y su seguridad sanitaria. En este sentido, el rol del área de Recursos Humanos será clave para inculcar el compromiso con el autocuidado y en cómo se asimilará esta nueva forma de trabajar. Un proceso de reaprendizaje organizacional, donde deberemos adaptarnos, posiblemente, a vivir con mascarillas, desinfectantes, entre otros. Y que será responsabilidad de las empresas involucrar a sus colaboradores para que asuman nuevos roles. Puesto que si hay una cosa clara es que sin colaboración, protocolos y conductas sanitarias normadas, no podremos sustentar una reapertura segura.

Hoy estamos en una etapa crucial para asumir un complejo desafío, donde los países golpeados por la pandemia, como el nuestro, deberán sortear su principal prueba de fuego: enfrentar la reapertura sin un repunte de los contagios.